lunes, 7 de junio de 2010

Uno

Al fondo se ve la figura de un muchacho apoyado en el cerco de una ventana. Alguien se acerca:

- ¿Qué haces ahí tan callado?

Étienne no se gira, pero contesta:

- Estaba buscando...
- Y a mí que me parecía que solo estabas mirando el mar...- se sonrió el recién llegado apoyando su espalda contra la pared.

Étienne sigue ausente.

- Bueno, ¿y qué buscas?
- ...creí que aquí encontraría la respuesta.
- A veces no es bueno hacerse tantas preguntas, chico.- murmuró rascándose la espalda con el gotelé.
- ...necesito saber porqué las cosas me duelen tanto...

El hombre gimió de placer y apoyando su brazo en el hombro del joven, se volvió hacia el mar:

- Es por como hablas...- se pasó la sudorosa mano por la nuca- ¡habla normal!- espetó.

Por primera vez la mirada del protagonista se cruza con la de su interlocutor:

- En silencio también me duelen...

Y sin darle tiempo a reaccionar, se marcha.

2 comentarios:

  1. ...es un experimento, veremos a donde me lleva. Solo quería deciros que obviamente se que los verbos por los que se mueven los personajes están en tiempos distintos. Es adrede. Espero que os guste.

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  2. algunas preguntas no tienen respuesta,
    otras solo hay que saber hacerlas bien,
    como cantarían los piratas :-)

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