miércoles, 2 de junio de 2010

sin manual de instrucciones

Te daré el miedo, el pánico, haré que lo sientas por todo el cuerpo como tronco roído por termitas. Haré que te bloquees, que te veas a punto de cruzar la linea.
Te daré la ira. La rabia más pérfida se concentrará en tus puños. Olerás el animal que eres.¿golpearás?
Te daré el dolor, tanto que querrás no haber nacido.
Te daré la envidia, despertará tus peores deseos. Te tenderá trampas y las tenderás. ¿te consumirá?
Te daré la tristeza, que anidará en tu garganta, hará flaquear tus ganas y pasiones y quizás acabe a cuchilladas con tu cordura.
Y dime, ¿no crees que soy lo peor que te ha podido pasar?
...Sin que te enteres, sin que puedas predecirlo, cuando creas que estás cerca del final...Te daré el amor, te susurraré secretos para que enciendas el coraje, conjugaré tu esperanza y tu ilusión.
...Haré todo esto por ti, porque soy lo que hace que seas y no otro...
Estaremos en contacto,
Tu corazón.

3 comentarios:

  1. Te he encontrado y después de leer un poco tengo que decir que me gusta tu blog :) Y en concreto esta entrada... aunque la rabia y la ira, incluso la envidia, yo las percibo como algo no tan malo.

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  2. ...ponte cómoda...vaya, la luz que entra por esa ventana, ¿la has traido tú?...gracias. Mhm...interesante afirmación...la rabia y la ira no son tan malas, dices...mhm... eres fuerte, porque solo los fuertes saben sacar el lado constructivo de ellas.
    ...Hay helado de locura en la nevera, por si te apetece.

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  3. Supongo que la rabia y la ira te dan motivos para seguir adelante, llámalo fuerza o pragmatismo.
    Creo que tomaré un poco de helado :)

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