sábado, 15 de mayo de 2010

Sentado en la calle de Los Sin Nombre esperó a que ella doblase la esquina. Y segundos despues, allí estaba la luz más deliciosa maquillando las esquinas, saltando los charcos. Sacó la castigada foto del bolsillo, mientras ella, rauda, provocaba al viento con sus tacones rojos. "Si, sigue igual que hace veinte años" pensó él y más tranquilo, se marchó. Ella nunca lo sabrá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario