sábado, 29 de mayo de 2010

La suerte que correrán...

...Y aquellos que ya no recordaban su nombre, que por desidia o por miedo abandonaron las miradas de los demás, tomaron una decisión:
A los que con las manos destruyen, corrompen, violan, arrasan y aplastan a los demás: les encerraremos hasta que se ahoguen en soledad.
A los que desprecien la cordura, vean sombras donde no las hay u oigan voces en bocas que jamás han existido: les drogaremos sin piedad.
A los que engañan al pueblo, asfixian a sus pensadores, roban a sus gentes y les arrancan la esperanza de cuajo: a esos, les volveremos a votar.
...Pero ¿qué hacemos con aquellos que tienen el corazón abrasado por el dolor?


...2010 y esos hombres siguen sin hallar la respuesta,
han olvidado la pregunta y...
pertenecen a una sociedad civil que está en peligro de extinción.

1 comentario:

  1. A los que tienen el corazón malherido, les suministraremos la droga de la esperanza, para que enganchados por sú podér, sigan creyendo en un mundo más humano, más justo.
    Y así, serán inofensivos.

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