viernes, 17 de septiembre de 2010

a.c

Confiesan los que están al borde de la vida, a punto de callar para siempre, que la memoria es el alma de la experiencia.
Tu no lo recuerdas, pero fue traumático. Si, que te volvieras humano fue traumático. Fue tan doloroso que tu mente lo bloquea. Fue tan salvaje, que incluso antes de tener conciencia de tu propia existencia, ya deseaste morir. No era miedo lo que sentías, sino terror. La nada en tus ojos, tu cuerpo en el aire a merced de lo desconocido, letal te pareció el primer contacto con el oxígeno.
Pero lo superaste. Tu no lo recuerdas, pero lo superaste.
Y eso que te enfrentabas a la muerte...y a flor de piel...
Has vencido en el combate más arduo, mas desequilibrado, sin armas, cuerpo a cuerpo y teniendo únicamente conciencia del latir de tu corazón...Asique, dime ¿a qué puedes tenerle miedo, tú?

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