sábado, 9 de octubre de 2010

El poeta:
Ha caído el día. Míralo, se ha hecho añicos contra el suelo. Quien diría ahora que amaneció poderoso...tengo pocos minutos para recomponerlo, como el cirujano minutos para que el corazón vuelva a latir.
Está destrozado y a dañado el parquet.
¿De qué está hecho para caer así y ponerlo todo patas arriba?
Dios, mi madre me va a matar como vea esto...

El suicida:
Subiré la persiana y abriré la ventana, para que entre la luz, ya verás como mañana esto te parecerá un mal sueño y cada cosa estará en su sitio.
El poeta:
No. Aléjate de la ventana, ya oíste al médico, es perjudicial para tu salud.
El suicida:
¿Te digo yo cómo tienes que llevar tu vida?
Entonces, déjame a mi con mi muerte...La luz te dará esperanza, verás el mundo con otros ojos. Y yo también la necesito...pero para dejar de verlo.

5 comentarios:

  1. Es bonito. La luz hace bien a todos, incluso cuando estás a punto de caer en picado.

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  2. lo escribiste vos?
    esta genial ^^

    solo de metida por aca
    me gusto tu blog

    xoxo ^^

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  3. muchas gracias!!
    Si, todo lo que aparece en este blog es original y auténtico. Saludos y vuelve cuando quieras!

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  4. Que nunca muera la esperanza. Es lo último que nos queda.
    No te preocupes por no pasar tan seguido por mi Blog. Ya sabes que yo te espero en Siberia.

    Mucha luz.

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