lunes, 12 de julio de 2010

...la vida, la droga más dura...

No hay pastillas para esto, ni suero, ni transfusiones, ni se cura con ansiolíticos, ni se despierta con café, ni se muda como la piel de serpiente, ni se calla con la medicación de un epiléptico...
Hormiga con el corazón de un gigante, así desperté hoy.

3 comentarios:

  1. Porque de vez en cuando inhalo unas cuantas líneas de esperanza, con la única ilusión de que mis sentidos (pobres corazones solitarios) me hagna una sonrisa.
    Porque a veces me enciendo mis hierbas más frescas y lloro sin que nadie me vea: sin lágrimas, sin lamentos, sin sombra.
    Porque sí, definitiva y absolutamente, esta vida es adictiva.


    Saludos!

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  2. pues qué despiertes muchas más veces así! debe de ser divertido! =)

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