Quiero todo lo que no me pertenece: Tu pan, tu vino, el temblor de tu alma cuando ella te mira, su olor, el calor de la arena, la angustia de una madre, el ultimo instante del vivo, la intensidad de los astros, el primer beso, el orgasmo, las drogas que hipnotizan al toro al entrar en la plaza, la fe del torero, el vacío de la nada, la fragilidad del cristal, la transparencia del agua, la sed del camello, la brisa en tu cara, la violencia del destino, la duda, el secreto, la rabia, la curiosidad del recién nacido, el sexto sentido, los muelles de tu sofá cama, el olor a cebolla, el gas, tus lágrimas, la moneda en tu bolsillo, el corazón del ciego, el segundero que no para, el olvido del elefante, tus aciertos, lo que sea que guardes en ese cajón, ella entre tus sabanas.
Te descalzas. Abres el grifo y dejas que el agua haga lo que mejor sabe hacer. La ropa te abandona o quizás seas tú quien la de por perdida al dejar que se suicide contra las baldosas.
Ahora solo te tienes a ti. Eres piel, agua, esponja, vaho, vacío...
Ya estás fuera del alcance de las groserías de tu jefe, del mal humor de los civilizados, de la violencia de la vida... El mundo de los otros, ese en el que te ves obligada a vivir por fin se ha quedado fuera.
vence al final, aunque ya no haya espectadores en el combate y los espectros sean los únicos que la aguarden.
...de parte del arte: no te conformes nunca.
martes, 8 de junio de 2010
Ya lo has conseguido vida. Ya no se quien soy...y este tabaco es malísimo, pero que mas da...-una calada- como me gustaría fumarme...-otra-...esfumarme. Soy ceniza pues si abriera la puerta de la terraza, saldría volando igual que ella...ligera, tan ligera...- otra calada más.-...intocable.