martes, 9 de noviembre de 2010

sangre en tu margarita

Silencio sobre Méjico, como silencian las balas los cuerpos.
Mientras solo se maten entre ellos, usando polvo blanco, pólvora o despiadados camellos, mientras el horror se concentre en sus tierras, mientras sigamos sin entender que todos pertenecemos a una misma raza y que un muerto allí, nos mata a todos por dentro, mientras la prensa vaya y venga como marea o decida prestarle atención a la tragedia según sople el viento, la única garantía es que los inocentes seguirán muriendo.

5 comentarios:

  1. Y es que esos son los que mueren. Los inocentes.

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  2. Nos desborda, nos supera tanta injusticia y si nos toca de lejos, nos indignamos un momento y volvemos a la rutina

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  3. Sí, un muerto allí debiera ser un muerto aquí. Y hasta que no queramos hacer algo más allá de mi país, de mi ciudad, de mi familia o de mi piel, nada será resuelto. No es un problema en Méjico, ni en Noruega, ni en Malasia. Es un problema en el ser humano, muy adentro.

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  4. ...lo unico positivo de que el ser humano sea parte del problema, es que es parte de la solución; ahora mismo es muy importante es que el drama de Méjico no caiga en el olvido. Si tenemos voz, tenemos el deber de usarla.saludos!

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  5. me encanta tu manera de escribir este es mi blog marinaranjera-mary.blogspot.com

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